Picos de Valdesangil

Parece que los días de calor intenso han terminado y por ello vuelvo de nuevo a darle a la zapatilla. Esta vez con la intención de recorrer los picos de Valdesangil, peñascos graníticos que llevo viendo toda la vida desde Candelario pero a los cuales nunca me he acercado.

Amanece cuando comienzo la ruta desde el pueblo. A esta hora no hay nadie por las calles, que aparecen adornadas con banderolas y carteles anunciando unas fiestas ya  pasadas.  Me sorprende que una de las casas junto a la que paso se anuncia como bar del pueblo y consultorio médico. Conocido es por todos que se han curado más penas en los bares que cuerpos en los consultorios médicos. En Valdesangil  han decidido inteligentemente juntar ambos sanatorios en el mismo edificio.

21082013-180150

Dejando atrás las casas sigo una cómoda pista que me va alejando de los  picos a los cuales deseo subir. Consulto el GPS, en el cual llevo grabada la ruta a seguir realizada por el Grupo Candelariense de Montaña, y efectivamente veo que me he despistado y me he pasado un desvío unos cientos de metros atrás. Vuelvo sobre mis pasos y me encuentro con un paisano que me saluda con un ¡usted es el de la zapatilla! Por un momento quedo sorprendido pensando cómo un señor de más de 70 años de un pequeño pueblo me ha reconocido como el genuino autor de A golpe de Zapatilla. Pero no. Me explica que lleva un rato siguiendo las huellas de una zapatilla que no conoce. ¿?. Usted es como un indio apache siguiendo rastros le digo y aprovecho para pedirle me indique por dónde se sube al primer pico de la ruta. Me explica que toda esa finca es suya al igual que la que hay detrás del pico Campanal, pero no me contesta de ninguna manera a mi pregunta. Me despido del terrateniente mientras él queda enumerando sus propiedades y siguiendo las indicaciones del  GPS encuentro la pequeña senda que debo seguir. Está bastante oculta por la maleza y cerrada al paso por una alambrada de espino en donde existe una puerta candada. Se ve que el paisano no quiere que nadie cruce sus propiedades.

25082013-102106

Las vistas que se disfrutan durante toda la ruta son fantásticas. El ritmo que llevo es lento por las continuas paradas para observar el paisaje y disparar fotografías.  Una vez dejado atrás el Campanal y otras cuantas peñas, algunas con formas curiosas, me dirijo a través de un collado despejado hacia Cabeza Gorda, que parece el más alto de los picos.

25082013-101623

Más preocupado por el paisaje  y la toma de fotografías que por seguir la ruta correcta, pierdo continuamente la senda. Con ayuda del GPS y los  mojones señalizadores siempre logro recuperarla, muchas veces a costa de retroceder, por lo que cuando llego a los pies de Cabeza Gorda llevo tres horas y media de caminata y solamente 5,5 kms recorridos. Una de las medias más flojas de la historia del senderismo mundial. Lejos de desanimarme, me siento en un peñasco para zampar tranquilamente un bocadillo de chorizo, el clásico repostaje de montañero local, mientras saboreo las fantásticas vistas que desde  aquí se divisan en todas las direcciones: sierra de Béjar  y Candelario, sierra de Quilama, sierra de Francia, valles del Alagón y Sangusín…

25082013-115359

Una vez recobradas las fuerzas comienzo el descenso hacia la Peña Caballera y el collado que permite el paso entre los macizos  situados al Este y al Oeste del arroyo de Valdesangil. Decido entonces dejar el recorrido por los picos del macizo Oeste para otra ocasión e iniciar el descenso siguiendo la vaguada del arroyo. Aquí ya no hay camino alguno, ni ruta GPS trazada, ni mojones señalizando el camino. En lugar de eso hay boñigas de vaca e indicios de múltiples sendas por donde transcurre el ganado, todas ellas cubiertas por escobas, zarzas y rosales silvestres con lo que el camino se hace muy incómodo hasta que logro llegar, después de más de una hora de descenso, hasta una pequeña fuente con señales humanas:  una bañera colocada a modo de pilón y un cocodrilo de goma para pegar algún susto al despistado que se agache a beber.

25082013-133016

Desde aquí ya logro enlazar con una pista que paralela al arroyo me conduce de nuevo al pueblo de Valdesangil , en una de cuyas fuentes me refresco y doy por terminada la ruta.

Para terminar, por si alguien se decide a realizarla dos anotaciones: hay que saltar alguna alambrada durante el camino y mejor recorrer la ruta completa (picos de ambos macizos) en lugar de descender por la vaguada del arroyo que transcurre entre ambos.

Como siempre, puedes acceder a la galería de fotos que se irá completando poco a poco y desde aquí al track de la ruta realizada.

Hasta otra

Anuncios

2 pensamientos en “Picos de Valdesangil”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s