El camino Portugués – etapa 5

Abandonamos el albergue de Caldas al amanecer y comenzamos el paseo de hoy por una senda apacible, que transcurre ente robles (aquí carballos) y maizales. Superando la ligera pero continua pendiente, siguiendo el  curso del río Bermaña, llegamos hasta Carrucedo. Allí, frente a  la Iglesia de Santa Mariña, un grupo de peregrinos en coro, con director y todo, cantan en latín.  A juzgar por su aspecto y envergadura parecen centroeuropeos. Lo hacen realmente bien, así que paramos a escuchar un rato.

20120727_084611

Con estas melodías en mente seguimos avanzando y subiendo senda hasta llegar a Corgullón, en donde comienza el descenso por el monte Albor, entre denso arbolado, hasta llegar a la parroquia de San Miguel de Valga. Allí, en la trasera de la iglesia que también es cementerio hacemos un descanso aprovechando la paz del entorno. Paz que se ve alterada al poco tiempo por un intenso jolgorio: son los escolares de Ciudad Real que ya encontramos hace dos días. Están descansando y reponiendo fuerzas junto a una fuente en el camino.

20120727_094844

Reiniciamos la marcha, que transcurre en un continuo y en algún momento acusado descenso hasta la parroquia de San Julián. Durante la bajada nos adelantan de nuevo los chavales del grupo escolar. No sé qué les han dado de almuerzo en la fuente pero van como motos, brincando y cantando a pesar de que algunos llevan mochilas el doble de voluminosas que su propio cuerpo. Nada como ser joven.

El descenso termina en Pontecesures, en donde hay que cruzar el río Ulla. Parece que ya hemos llegado al final de etapa pero todavía nos queda casi media hora de camino, que transcurre por la ribera del rio Sar. Lo primero que encontramos al entrar en Padrón es un gran mercado de abastos situado en una inmensa plaza. Allí vemos como unas mujeres andan clasificando montañas de pimientos. Nos dicen que separan los que pican de los que no. Al preguntarles como saben distinguir unos de otros recibo una respuesta muy de la tierra: “se sabe”.

20120727_193802

Por cierto, que los famosos pimientos realmente no son de Padrón, sino de Herbón, un convento franciscano situado a unos tres kilómetros de distancia. Hace siglos, sus monjes fueron los encargados de traerlos de América y cultivarlos en estas tierras. Nos enteramos después de ver unas pancartas que anuncian para dentro de unos días la fiesta del famoso pimiento.

Cela_en_Padrón

Hasta el albergue de Padrón solamente queda caminar un hermoso y ancho paseo arbolado paralelo al rio Sar. En sus extremos dos esculturas de dos hijos de esta parroquia: Rosalía de Castro y Camilo J. Cela. La de éste último por cierto cuenta con dos enormes y duras pelotas de granito a sus pies. ¿Simbolismo escultórico?

El paseo termina en la iglesia de Santiago y en el famoso Pedrón. Este pedrusco, en origen un altar romano, da nombre a la villa y es el lugar en donde según la leyenda ataron la barca que remontando el rio Ulla y Sar desde Villagarcia de Arosa traía los restos de Santiago el Mayor (San Yago) en el año 44.

Ya solo queda cruzar el puente sobre el rio Sar y la subida de la costanilla hasta el convento del Carmen, donde se encuentra el estupendo albergue de peregrinos donde descansaremos hoy y desde el cual se contemplan unas hermosas vistas de Padrón.

20120727_175607

Visita la galería de fotos del camino portugués

Aquí puedes descargarte el track GPS del camino completo

 

 

 

Anuncios

Un comentario en “El camino Portugués – etapa 5”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s